Logotipo Artisplendore blanco gestion de la visita cultural

artiSplendore ITALIA

Actualmente, más de 90 monumentos de España, Italia y México reciben servicios por parte de artiSplendore. Millones de turistas al año se benefician de un concepto de visita cultural basado en la profesionalidad, responsabilidad e innovación. Nuestro propósito es poner en valor el amplio patrimonio cultural y satisfacer con excelencia a clientes y visitantes.

Doncel Catedral de Sigüenza
Publicado el 19 Sep, 2023

La catedral Santa María de Sigüenza, es sede episcopal de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara. En la nave de la epístola, nos dirigimos al transepto, en el que se encuentra la capilla de san Juan y Santa Catalina, también capilla de enterramiento de la familia Arce.

Esta capilla estuvo dedicada desde el siglo XII a Santo Tomás Cantuariense y sirvió de panteón funerario a los obispos de Sigüenza durante el siglo XIII. En el siglo XIV estuvo bajo el patronato de la familia “La Cerda” y a finales del siglo XV bajo patrocinio de la familia Arce. La capilla guarda una magnifica serie de sepulcros, el de don Martín Vázquez de Arce, llamado el Doncel de Sigüenza; el de su hermano don Fernando de Arce, dignísimo obispo de Canarias; la lauda sepulcral de doña Catalina de Arce y Bravo, sobrina del Doncel; don Fernando de Arce y su esposa Catalina de Sosa, padres del Doncel; y el de don Martín Vázquez de Sosa y su mujer doña Sancha Vázquez, abuelos del Doncel.

Don Fernando de Arce y doña Catalina de Sosa, fueron los primeros patrocinadores de la capilla pertenecientes al linaje de los Arce, aunque el esplendor de la capilla se debe al obispo de Canarias, que la dotó magníficamente y la enriqueció en gran manera, destacando el sepulcro del Doncel. Antes de hablar del sepulcro veamos quién fue Martín Vázquez de Arce, conocido como el Doncel y cuya muerte heroica llevó a su padre a construir este mausoleo. Se estima que nació en Sigüenza, entorno a 1461. Fue militar comendador de la Orden de Santiago, miembro del séquito del duque del Infantado en Guadalajara y participante en la guerra del Reino de Granada. Murió en 1486, como consecuencia de la acción militar de la Acequia Gorda del Genil en la vega de Granada.
Tras la toma de varias poblaciones aledañas como Loja, Íllora, Moclín, y Montefrío, los nazaríes tendieron una gran emboscada a las tropas cristianas para frenar su avance. Con astucia los atrajeron hacia la vega y una vez allí, los nazaríes provocan el desbordamiento de la Acequia Gorda del Genil, quedando la vega inundada causando la muerte de parte del ejercito cristiano. La crónica de la época relata que Martín Vázquez de Arce, casado y padre de una hija, murió y su cuerpo fue rescatado por su padre y sepultado en la catedral de Sigüenza.

En el interior de la capilla y adosado al muro de la izquierda, se encuentra el sepulcro del Doncel. Gracias a su mérito artístico, es la joya de esta capilla. Bajo una esbelta hornacina en arcosolio de medio punto se halla el sepulcro, aparentemente apoyado sobre tres leones, ornamentado en su frente con motivos vegetales y en el centro el escudo del Doncel unión de las heráldicas de las familias Arce – Cisneros y Sosa – Vázquez, sostenido por dos pajes. Sobre el sepulcro aparece la escultura del Doncel realizada en Alabastro. Esta escultura tiene de especial, que el cuerpo del Doncel no está yacente y sin vida, como ocurre en la mayoría de sepulcros, sino que está recostado, sobre un haz de laureles en el que apoya el brazo derecho. Tiene las piernas indolentemente cruzadas y un libro abierto entre las manos en actitud de lectura. Los brazos y piernas están cubiertos por una armadura de piezas rígidas y una doble cota de mallas la parte inferior, y tiras la parte superior. Cubre su pecho y hombros una discreta capa castrense, que plegada al hombro derecho, se extiende por toda la parte posterior, sobre ella, en la esclavina, destaca la Cruz de Santiago de Gules. La cabeza está cubierta por un casquete, que tapa parcialmente su largo cabello prolongado hasta los hombros y flequillo recortado, según moda de la época. A los pies del caballero hay un pajecillo, sentado a la morisca, que tiene la mano sobre el rostro con gesto de pena y junto a él, empotrado en la jamba del arco un león de factura semejante a los de abajo, símbolo de la resurrección.

En el interior de las jambas, y en su parte baja, se contemplan dos relieves que representan a dos apóstoles: Santiago, a la derecha; y San Andrés, a la izquierda. El fondo de la hornacina está dividido en dos partes. La inferior contiene una lápida conmemorativa sobre la muerte del Doncel, y la superior, ricamente decorada con pinturas que representan escenas de la Pasión de Cristo.
Desconocemos la fecha de ejecución del sepulcro, si bien debió ser hecho a disposición de don Fernando de Arce, a raiz de la muerte de su hijo, el Doncel. Su estilo y técnica sitúan el conjunto a finales del siglo XV o muy al principio del siglo XVI.

Etiquetas:

Artículos relacionados